La experiencia de cliente no acaba en el producto: caso Mahou
sábado 19 de noviembre de 2011
En las decisiones de compra intervienen diferentes factores, entre los que se encuentran la experiencia, la satisfacción y la reputación de la marca. Aunque miremos los productos de la competencia colocados al lado de los que habitualmente compramos, sobre todo en lo referente al precio, nos llevamos casi siempre el mismo porque nos genera más confianza o porque nos produce más bienestar.
Repasando notas antiguas para posibles post, nos encontramos con ésta que vamos a desarrollar ahora y que pretende mostrar cómo la confianza en un producto de siempre se puede perder por la acción del fabricante.
Resumiendo un poco la historia, se trata de un consumidor exclusivo de cerveza Mahou que ve en una terraza de su ciudad una sombrilla de esa marca; la que aparece en la foto, concretamente. Piensa por un momento que, dado que lleva consumiendo esa cerveza toda la vida (desde que puede tomarla legalmente, claro), podría solicitar al fabricante ese artilugio a un precio razonable, teniendo en cuenta su vinculación a la compañía.
Iluso él, escribe un correo a la empresa cervecera confiando en la generosidad de tan afamada marca apelando a su consumo de años y a lo bien que le sabe, creyendo además que como ahora las organizaciones están más al loro de lo que se cuece en el 2.0, se andarían con ojo. Pues bien, el intrépido consumidor recibe esta inesperada respuesta:
Estimado Sr.:
En primer lugar agradecer el interés mostrado por el Grupo Mahou – San Miguel. En relación a su correo electrónico con fecha x de xxxxx de 2011, le informamos de que puede adquirir la sombrilla en las tiendas que se encuentran después de la visita a las fábricas. Le informamos de que el Grupo posee varios centros de producción, concretamente en: Alovera (Guadalajara), Burgos, Lérida y Málaga. Puede solicitar su visita en el apartado “Visítanos” de la web www.mahou-sanmiguel.com.
Esperamos que esta información sea de su interés.
Atentamente. Departamento de Comunicación
O sea, que para conseguir una sombrilla con la publicidad de la marca debería desplazarse a Guadalajara, Burgos, Lérida o Málaga y aforar el correspondiente importe, que dado el dispendio demostrado a lo mejor le saldría todo por un pico.
Su mala experiencia con el fabricante ha hecho que desde entonces ya no sea su cerveza favorita y no la compra salvo que en el súper esté de oferta. Hay otras igual de gratificantes a menor precio. Se acabaron la fidelidad y la vinculación, y ya no habla bien de ella entre sus amistades, no la pide en los restaurantes y bares y no la anuncia en los medios sociales ni en su blog; gratis, claro. Incluso Casillas empieza a caerle gordo cuando le ve anunciándola.
Conclusión
La experiencia del cliente no acaba en el producto, sino en el trato que recibe el consumidor de la compañía que lo fabrica. Comprar cápsulas de café Nespresso es más gratificante que hacerlo con las de Marcilla porque en las tiendas del primero te hacen la pelota y las otras se venden en supermercados, donde hay que dar las gracias al cielo si la cajera no te ladra. Cuestan un poco más, pero te tratan con el debido respeto vendiéndote el mismo café.
Fabricantes de coches, bancos, operadores telefónicos, aseguradoras, bares, panaderías, gasolineras, farmacias, grandes almacenes,… ya no pueden vivir sólo de vender sin más. Ahora tienen que preocuparse de sus clientes, de no perderles, de ganar otros nuevos porque se dice por ahí que tratan bien a los compradores y atienden sus quejas, y de relacionarse con ellos como se merecen porque para eso son los que tienen la pasta en del bolsillo y se la gastan con quien le ofrece una mejor experiencia más allá del propio producto. El marketing no vale para nada si no piensa en las personas.
En definitiva, que la cerveza Mahou es una mierda a ojos del consumidor de nuestro relato. Piensa que su historial de fiel parroquiano bien merece como poco unas 300 sombrillas y le racanean la primera que reclama. Que se la beba Iker. Y Guardiola, de paso, que se atragante con la Damm. Ya puestos…
















